Cuando como consecuencia de un accidente de tráfico se producen lesionados se plantea un doble problema. Por un lado, esto es obvio, la determinación del sujeto responsable del accidente y, por otro lado, la adecuada evaluación y valoración de las lesiones producidas para determinar
la cuantía de la indemnización que pudiera proceder.
Si bien la resolución extrajudicial o amistosa de conflictos es muy deseable en todos los ámbitos de la vida
y, casi con seguridad, esta será la solución que le propongan las compañías de seguros,
no es menos cierto que estar ampliamente informado sobre los
derechos que a uno le amparan en estos casos y contar con una valoración profesional forense, objetiva e imparcial más allá de toda duda, de las
lesiones sufridas y sus secuelas es algo que, desde nuestro punto de vista y a día de hoy, sólo se garantiza mediante el adecuado asesoramiento jurídico y, llegado el caso, la reclamación judicial.